Sobre el proyecto
En 1984, Lanzarote empieza a recibir vuelos internacionales de manera masiva. La identidad local comienza a disolverse bajo un flujo constante de visitantes. Décadas después, la pregunta sigue abierta.
Esta cápsula construye el merch oficial de unos Juegos Olímpicos ficticios celebrados ese año, una sátira visual sobre turismo de masas, aperturismo político y lo que se pierde cuando un lugar deja de pertenecerle a su gente.
Identidad
Logo principal inspirado en los viñedos de La Geria y los muros de piedra volcánica que los protegen del viento. La curvatura del muro se convierte en rasgo diferencial del isotipo. Las anillas reinterpretan las olímpicas con los colores propios de la isla, calibradas según el peso visual que cada uno tiene en Lanzarote.
Al final, quien protege el territorio es el propio pueblo.
Desarrollo
Para construir el universo visual, se revisaron campañas de Juegos Olímpicos de los 70 y 80, fijando la estética del merchandising deportivo oficial de esa era. Tipografías y grafismos extraídos de carteles antiguos de la isla.
Paleta derivada de los colores de la bandera de Lanzarote: rojo y azul como base, marrón para los campos, verde para las puertas de las casas rurales, amarillo para el sol y la arena. Las piezas de campaña se generaron con IA para recrear escenas y atmósferas algo que nunca existió.